Cómo es el abordaje
Pulso no se entiende.
Se vive.
Cómo se vive cada experiencia
1.- Una mirada nueva:
Una transmisión que
abre una pregunta.
2.- Una experiencia:
Una práctica corporal, sensorial o reflexiva.
Sin hacerlo bien ni mal.
3.- Un registro:
Qué descubriste,
qué no habías registrado,
qué te sorprendió.
4.- Integración:
Llevarlo a tu semana:
tus decisiones,
tus vínculos, tu descanso.
La pregunta abre.
La experiencia despierta.
El registro profundiza.
La integración lo lleva a tu vida.
Los cuatro movimientos
Cada puerta sigue el mismo recorrido:
entrar, sostener,
despertar y habitar.
Primero escuchás.
Después aprendés a sostener
lo que aparece.
Entonces algo puede despertar.
Y lo experimentado
se vuelve forma de vivir.